© 2026 AMIT – Proyecto Web gestionado por tthegap

Doctora en Sociología
Ana M González Ramos es, en su familia, la primera doctora y la segunda universitaria, tras su hermana: “Soy un ejemplo de la movilidad social que ha habido en España y que tiene como referencia el acceso de las mujeres a la universidad. Esto muy importante. Mi generación, sobre todo las que venimos de familias que no habían accedido a la educación con anterioridad, cuando hablamos de las mujeres, no se podría entender sin ese acceso a los estudios superiores”.
La decisión de estudiar Sociología la tomó González Ramos sin tener demasiado conocimiento: “Teníamos muy poca información sobre cualquier cosa, incluidas las carreras y, sobre todo, de lo que venía tras la licenciatura. Si en mi instituto hubiera habido un buen laboratorio de ciencias es muy posible que me hubiera dedicado a investigar otra cosa”. Pero sí había algo en su carácter ya de niña o adolescente que le empujó hacia la investigación social: “Tenía curiosidad, mucha curiosidad por saber cómo actuaban mis amigas en el colegio, chicos y chicas, mis padres…” Cuando tuvo que elegir carrera, acababa de crearse en Andalucía, en la Universidad de Granada, la primera Facultad de Ciencias Políticas y Sociología. “Entender por qué la gente actuaba cómo actuaba y qué había detrás de nuestros comportamientos, eso me encantaba. Acerté, la verdad. No me arrepiento para nada”.
Ya en la facultad, alguno de sus profesores le propuso que se metiera en su grupo de investigación: “Pero yo no sabía qué era eso de investigar ni lo que conllevaba. No tenía referentes, no tenía padres, amigos, hermanos o hermanas que me dijeran qué era lo que había que hacer. Y creo que eso explica en parte mi trayectoria”. Un aspecto interesante y original de la carrera de Ana M González Ramos y que quizá tenga alguna relación con esa falta de referentes ha sido su paso por múltiples instituciones: “A mí me gustaba aprender y cuando veía que se me agotaba el aprendizaje, si había una oportunidad de saltar, saltaba”.
Una vez acabada la carrera, consigue una beca para trabajar en la Escuela Andaluza de Salud Pública. En aquel momento, uno de los lugares clave para la investigación en salud pública de España. Tras esa etapa de formación, entró a trabajar en una universidad privada en Cádiz: “Pero realmente ya con la idea de que, tras probar la investigación, sabía que esa era mi vocación. En esa universidad formé parte de dos grupos de investigación, uno de ellos mixto y otro en el que solo éramos mujeres que empezamos a llevar a cabo investigaciones feministas. Además, en ese periodo, comencé el doctorado”.
En el año 2002, accede a una plaza en el Departamento de Sociología de la Universidad de La Laguna: “Llegué a La Laguna con mucha ilusión y el doctorado empezado”. Su tesis doctoral la hizo en el departamento de Estadística de la Universidad de Cádiz: “Lo que le propuse a mi tutor fue hacer un estudio para averiguar qué tipo de metodología seguían los diferentes grupos de investigación. ¿Por qué se hacen más experimentos en tal área? ¿Por qué en otra se hacen más encuestas? ¿Cuáles son las lógicas? Y ¿cuáles son los límites de la objetividad y de la rigurosidad? Y también, por supuesto, si había diferencias entre hombres y mujeres en cuanto a hacer investigación. Que las había, claro, y las sigue habiendo. Pero todavía no se hablaba de la incorporación de los contenidos de género en la investigación, aunque yo ya intuía que las mujeres nos ocupábamos de cosas distintas”.
Tras La Laguna, en 2007 comienza una nueva etapa en la Universitat Oberta de Catalunya, en el Internet Interdisciplinary Institute (IN3) en el que Manuel Castells había creado tres programas de investigación; uno era de género, ciencia y tecnologías de la información y la comunicación y estaba buscando personas para formar parte de él: “En La Laguna había tenido ya un proyecto nacional del Ministerio de Educación, y cuando me entrevistaron lo que dije es que quería liderar un Proyecto Nacional. Y efectivamente, lo conseguí”.
Del año 2017 a 2021 trabaja como profesora asociada en la Universitat Autònoma de Barcelona y profesora contratada doctora en la Universidad Pablo de Olavide. En esta institución permaneció un tiempo muy escaso porque ese mismo año ganó la plaza de científica titular en el Instituto de Estudios Sociales Avanzados del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que dirige en la actualidad.
Su trabajo en el CSIC se ha centrado en la investigación de la salud con perspectiva de género: “Me interesan los determinantes sociales de la salud. Aquellos factores que intervienen en cómo nos sentimos. Desde factores ambientales a hábitos de nutrición o hábitos saludables, etc. Nuestro punto de vista es que se puede tener un gran conocimiento de una enfermedad, desde la perspectiva biomédica, pero si no tienes la caracterización social de cómo le afecta a cada una de las personas, por su propio contexto, pues conocerás parte de la de la evidencia, pero no la evidencia completa de su bienestar. Esa es nuestra aproximación desde la sociología a la salud”.

Ana M González Ramos llegó a AMIT gracias a uno de los proyectos en los que trabajaba en Barcelona. “Hablando informalmente con Francesca Campabadal, me dijo: “Deberías apuntarte a AMIT. Y, efectivamente, en cuanto tuve oportunidad me asocié. Para mí es muy interesante estar dentro de la asociación debido a la investigación que realizo, de género y feminista. Por otra parte, en AMIT tengo acceso a lo que ocurre en todo el sistema investigador. Es la manera de seguir conectada con los cambios que vamos a tener que sufrir o que estamos sufriendo las mujeres en la investigación, la tecnología y la innovación. Además, es un espacio para conectar con las colegas y crear redes que es importantísimo”.
González Ramos ha dirigido 9 proyectos de investigación competitivos y ha participado en más de 20 proyectos nacionales e internacionales. En sus publicaciones de primer y segundo cuartil ha trabajado sobre los sesgos de género en la salud, las relaciones de género durante el confinamiento en la pandemia, el impacto del uso del tiempo en la vida familiar de hombres y mujeres, los sesgos de género en las instituciones académicas incluidos los efectos sobre la salud del ritmo acelerado de trabajo y exigente impuesto por las metas profesionales. Ha publicado varios libros como autora o en colaboración con otras colegas. Ha dirigido 3 tesis, supervisado otras 2 y coordinado una decena de TFGs. Es codirectora de la Revista Internacional de Sociología (2Q) y subdirectora de la revista Sociología y Tecnociencia (3Q).
Entre sus publicaciones, Ana González Ramos cree que las más importantes hasta el momento para su trayectoria han sido el artículo “González Ramos, Ana M. (2024) Do clinical practice guidelines incorporate sex and gender evidence? Women’s Health 10.1177/17455057241302993” y el libro Espejo Internet. Ensayo sobre los trastornos de la conducta de la alimentación en la era de la información, publicado en 2021 por la editorial Icaria.


